Querido Dios:
tu eres mi creador y mi salvador. Me has dado un montón de cosas pero sin tí no puedo hacer nada. Necesito tu ayuda, ayúdame a amarte, a escucharte, a no enfadarme con mis amigos, a respetar y escuchar a los monitores y no hacer mañana lo que pueda hacer hoy, te pido Dios que escuches mi súplicas.
Un fuerte abrazo de uno de tus hijos.
Con mucho cariño Ricardo